mmoroca's junkyard

Aquí va a ir cayendo todo lo que se me ocurra, sin orden ni concierto aparente, sigo una simple teoría del caos...






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Vie Ago 6
itemprop name itemprop description Hoy es mi ultimo día por las oficinas del Grupo Bassat Ogilvy y dejo por aquí un vídeo, dos si contamos uno que se envió a no-se-qué concurso, tres campañas de social media, documentación para parar un tren, reuniones de estrategia, reuniones de brainstorming con los creativos, community managers y adservers, un mundial de fútbol, clientes y contactos… pero me llevo una experiencia que no tiene precio. Parece que no pero lo voy a echar de menos.
Echaré de menos el día a día, a la fauna urbana que me cruzo todos los días hasta llegar al que era mi sitio hasta hoy, a la que echa a correr para subir por las escaleras mecanicas del metro, el que  busca el billete en el torno de salida, a los que esperan el bus sin saber  si es ese bus el que deben esperar, a la señora con la camiseta de “la  iglesia de jesucristonuestroseñor” que pasea el perro, a las monjitas que  van a consolar enfermos al sanatorio, al oficinista que aparca la moto  en la acera y casi se me lleva por delante, al grupo de chicas con su  bolsa para táper en ristre, al guardia de seguridad jugando con su  teléfono móvil, al agente de movilidad que cede el paso a los vehículos  para sorpresa de los peatones, al tipo en bici plegable que me mira con  superioridad mientras gasto suela de zapato, al kioskero colocando la  prensa por orden alfabético, al colegio con los nenes del campamento de  verano armando escándalo en el patio, a los del cigarrito en la puerta a  los que yo daría camisetas corporativas y utilizaría como boyas  señalizadoras infalibles y a la recepcionista que marca el devenir del día  según responda al “buenosdías” o no.
Pero sobre todo echaré de menos a un equipo de gente que sorprende porque aún con lo ecléctico y multidisciplinar que es me ha demostrado que sabe trabajar como una sola persona, a Elena, a Bea, a Begoña, a Belén, a Camille, a Foncho, a Diego y a Javier, con el añadido de Bill y Herman, que han sido mi compañía durante estos meses.
¿Dónde voy? ¿De dónde vengo? ¿Quién soy? Supongo que esta es una bonita oportunidad para reinventarme, de nuevo…

Hoy es mi ultimo día por las oficinas del Grupo Bassat Ogilvy y dejo por aquí un vídeo, dos si contamos uno que se envió a no-se-qué concurso, tres campañas de social media, documentación para parar un tren, reuniones de estrategia, reuniones de brainstorming con los creativos, community managers y adservers, un mundial de fútbol, clientes y contactos… pero me llevo una experiencia que no tiene precio. Parece que no pero lo voy a echar de menos.

Echaré de menos el día a día, a la fauna urbana que me cruzo todos los días hasta llegar al que era mi sitio hasta hoy, a la que echa a correr para subir por las escaleras mecanicas del metro, el que busca el billete en el torno de salida, a los que esperan el bus sin saber si es ese bus el que deben esperar, a la señora con la camiseta de “la iglesia de jesucristonuestroseñor” que pasea el perro, a las monjitas que van a consolar enfermos al sanatorio, al oficinista que aparca la moto en la acera y casi se me lleva por delante, al grupo de chicas con su bolsa para táper en ristre, al guardia de seguridad jugando con su teléfono móvil, al agente de movilidad que cede el paso a los vehículos para sorpresa de los peatones, al tipo en bici plegable que me mira con superioridad mientras gasto suela de zapato, al kioskero colocando la prensa por orden alfabético, al colegio con los nenes del campamento de verano armando escándalo en el patio, a los del cigarrito en la puerta a los que yo daría camisetas corporativas y utilizaría como boyas señalizadoras infalibles y a la recepcionista que marca el devenir del día según responda al “buenosdías” o no.

Pero sobre todo echaré de menos a un equipo de gente que sorprende porque aún con lo ecléctico y multidisciplinar que es me ha demostrado que sabe trabajar como una sola persona, a Elena, a Bea, a Begoña, a Belén, a Camille, a Foncho, a Diego y a Javier, con el añadido de Bill y Herman, que han sido mi compañía durante estos meses.

¿Dónde voy? ¿De dónde vengo? ¿Quién soy? Supongo que esta es una bonita oportunidad para reinventarme, de nuevo…

Etiquetas: Trabajo Ogilvy / Comments (View)

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