Ser o no ser…
Por dónde empezar. Cómo llenar el fondo blanco con texto legible. El caso es que el primer paso ya ha sido dado. Este texto está dirigido a aquél que quiera leerlo…
De la noche a la mañana, y sin aviso previo, todo cambió.
Sé que algunos de vosotros habéis preguntado por mi y por qué no publicaba nada por aquí, ni fotos en Instagram ni check-ins en Foursquare ni likes en Facebook. Simplemente es porque pienso que merecía la pena. No tengo trabajo, un día de buenas a primeras fui estirpado, supongo que para evitar males mayores como un apéndice del que no depende la vida, por desgracia algo habitual estos días, nadie es imprescindible pero lo que me marcó ya no fue el hecho sino las formas. No poder ni despedirme de los que he considerado mis amigos, mi familia laboralmente hablando, con los que compartía aficiones, con los que he compartido más de una aventura, con los que tenía proyectos en marcha, con los que comía todos los días, a los que veía más que a mis hijos, me dejó como alma en pena que vaga por el limbo.
Si no siento pasión por lo que hago o creo que no voy a poder hacerlo con la calidad que merece creedme cuando digo que no lo haré. Podría haber seguido compartiendo artículos curiosos e interesantes, fotografías espectaculares, vídeos entretenidos y canciones de moda, pero ese no sería el mmoroca que están buscando. De manera un tanto egoista necesito creer en lo que hago, sentir lo que hago, estar conforme con lo que hago y ser sincero conmigo mismo, en definitiva ser yo.
Me temo que la rutina diaria del amo de casa con tres niños y dos periquitos no le interesa a nadie, ni si mi tabla de skate se desintegra un poco más cada vez que hago un ollie y se me clavan astillas en cualquier intento de grab, ni si mi Arduino graba bien o mal los datos que recoge en la tarjeta SD, ni si mi Raspberry Pi se conecta a internet vía Wi-Fi con la calidad adecuada, ni las quejas que pueda tener acerca de una sociedad que parece en manos de cuatro que se enriquecen con la pobreza de los demás, ni mi opinión acerca del estado catastrófico del empleo juvenil, ni por qué no entiendo que se estén recortando presupuestos en educación y sanidad mientras se mantienen dobles y triples cargos oficiales con sus correspondientes séquitos que aún así se quejan de lo poco que cobran sin contar sobres… Por suerte mi mujer si trabaja, esta es una familia de clase media y como tal, contando con hermanos y cuñados, cumplimos con la media nacional de número de desempleados por habitante en edad de trabajar a rajatabla.
Poco más puedo decir en este momento. Quizá no vuelva a ser como antes, las crisis no tienen por qué ser malas si se entienden desde el punto de vista de cambio, sólo espero que no me lo tengáis mucho en cuenta.
Fue formidable mientras duró, quizá yo no estuve a la altura, pero fuimos formidables…





